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Ventajas de cocinar con gas natural

Instalador de gas natural Madrid es una de las mejores, sino la mejor, empresa del sector de instalaciones de gas natural en toda la zona de Madrid, con los precios más económicos y contando siempre con los mejores trabajadores de toda el área de influencia. En el post de hoy te traemos cuales son las ventajas de instalar en su vivienda cocinas de gas natural.

Las ventajas de cocinar con gas natural

El gas natural sigue siendo un denominador en la cocina mundial. Tanto los profesionales, como personas que simplemente cocinan a diario lo utilizan. La pregunta que muchos se hacen: ¿por qué es tan bueno el gas natural?

A diferencia de otros, el gas natural tiene una velocidad de respuesta inmediata. Los quemadores de gas nos da una respuesta instantánea al encenderse, de esta forma la cacerola consigue la temperatura deseada en un abrir y cerrar de ojos. Por otra parte, los quemadores de gas se enfrían en menor tiempo que los eléctricos, esto otorga mayor control a la hora de cocinar.

Ya que el quemador de gas se calienta y se enfría mucho más rápido que el eléctrico, se consume muy poca energía. Por ello el gas natural es el indicado cuando se busca la eficiencia energética. Además, por su rápido enfriamiento, es lo mejor que se puede tener en un hogar en el que habiten niños.

Con los fogones de gas se pueden usar más utensilios que con las vitrocerámicas. Como las llamas del quemador de gas están ubicadas en el centro, la cacerola se calienta sin dejar puntos intermedios, esto hace que el alimento se cocine uniformemente hasta el final.

Los productos de gas son mejor para el medio ambiente en comparación a otros elemento como el carbón. Para el proceso de suministro de electricidad se necesitan una serie de conversiones energéticas, sin contar el transporte de la energía. Esto hace que solo el 20 o el 25% de la energía producida por la quema del carbón lleguen al consumidor. En cambio, con el gas natural llega el 100% de la energía.

Por estas y varias razones más es que en la mayoría de los hogares del mundo se sigue cocinando con el valioso gas natural. Aunque existan otras formas de hacer la comida, la gente no dejaré de utilizar este recurso.

¿Cuáles son los mejores tipos de calderas?

En esta post semanal instalador de gas Madrid os mostrará los tipos de calderas que existen en el mercado. Hoy en día, son 4 los tipos de calderas domésticas que podrás encontrar.

1.- Atmosféricas

Este tipo de calderas cogen el aire de la vivienda para expulsarlo en una salida común o individual hacia el exterior. No necesitan ayuda mecánica para su funcionamiento ya que al calentarse el aire dentro del quemador se eleva por gravedad. Su cámara de combustión es abierta.

2.- Problemas

Las calderas atmosféricas están prohibidas desde el 1 de enero del año 2010. Cuando se tapa la salida de humos y el termostato de seguridad, el CO entra en la vivienda. Si estas instalaciones se encuentran en la cocina, deberán llevar un dispositivo de corte que evita el funcionamiento de la campana extractora.

3.- Estancas

Aspiran el aire del exterior y lo expulsan mecánicamente sin tener contacto con el aire del local. La salida de humos se da en dos tubos concéntricos que en aspiran el aire por la parte exterior y expulsan los gases de combustión por la parte central.

A pesar de que son calderas muy seguras, contaminan. Solo pueden ser colocadas en viviendas que estén en la parte superior o tengan chimenea. No se fabrican desde septiembre del 2016.

4.- Estancas de condensación

En líneas generales son iguales a las estancas. Sin embargo, no contaminan, son las únicas permitidas, ahorran más de 20% en consumo de energía y deben estar conectadas al desagüe de la vivienda.

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios puso una fecha en España tope para instalar calderas que estén por debajo de un rendimiento energético mínimo. Por ello, las calderas cuyo marcado de prestación energética era de una estrella desaparecieron en el 2010. Mientras, aquellas con dos estrellas de prestación energética dejaron de existir el primero de enero del 2012.

Actualmente solo se pueden instalar calderas de condensación ya que no son contaminantes. Por otro lado, si se quiere conectar la salida de humos a un conducto existente, este se debe ser modificado y además, se debe agregar otro conducto general.

No sale chispa del calentador, prueba este truco

Si en el calentador no salta la chispa y no se enciende, lo primero que tendríamos que hacer es no perder los nervios antes de buscar algún tipo de remedio. El problema puede tener una procedencia desconocida, por eso es importante llevar a cabo una inspección exhaustiva para dar con la tecla. El asesoramiento profesional nos ayudaría sin duda a contactar con el foco problemático que explica que no salga la chispa.

El modelo y la marca del calentador también condicionarán mucho las medidas de reparación que tengan que ponerse encima de la mesa. La principal solución a este problema empieza por revisar las distintas partes del calentador. Y es que podría ocurrir que la bujía esté cruzada, o que lo estén sus cables.

Sería recomendable proceder a la limpieza de la bujía, de manera que quede seca y sin ninguna clase de residuos en su tramo blanco; maniobrar con mucha delicadeza con una lija muy fina sobre el electrodo será otra opción a tener en cuenta. Será indispensable revisar bien todo el recorrido de los cables para ver si en algún tramo saltara algún tipo de chispa, de manera que se adelantara a la punta de la bujía.

Limpiar toda la instalación nunca está de más. Deberíamos limpiar la superficie metálica donde se supone que debería saltar la chispa y comprobar que se produce un contacto sin anomalías entre el propio pulsador del encendedor y la carcasa metálica. Tendremos que medir los cables con un tester para corroborar que hay continuidad en ellos. Ojo si la llama que salta es anaranjada o amarilla, porque podría ser peligroso, de ahí que hubiera que sustituir el encendedor.

Podría suceder también que el encendedor piezoeléctrico estuviera mal o dañado (esto tendría lugar en modelos que utilizan un pulsador para dar la chispa). En otro tipo de modelos, habría que prestar atención al triplicador de tensión que se alimenta por medio de pilo, así como al presostato que se encarga de controlar el circuito.

Es difícil dar así de buenas a primera una serie de trucos o de coordenadas básicas para el correcto funcionamiento del calentador o de la caldera. Sin embargo, podríamos señalar alguna otra clave a tener en cuenta a la hora de diagnosticar por qué la chispa no salta. Por ejemplo, no estaría de más echar un vistazo al termopar del calentador de agua, también conocido como sensor de agua.

El termopar se emplea para vigilar el flujo de gas en los calentadores de agua, ya sean en los modelos más modernos y sofisticados con piloto que se enciende de manera automática o en los modelos más antiguos de piloto permanente. Hay que recordar que el termopar está unido al ensamble del quemador del propio piloto y que se conecta a su vez a la válvula de control de gas que se sitúa en la zona exterior del calentador de agua. Aclarado esto, podemos decir que hay veces en las que la razón por la que la chispa del calentador no salta reside en el termopar.

En este caso, deberíamos reemplazar el termopar, para lo que habrá que tener en cuenta la clase de sistema de encendido que tenga el propio calentador; no obstante, habrá que ir hasta el quemador para intervenir en su ensamblaje y dar con el termopar. Estar muy atentos al funcionamiento del quemador también ayudará a descifrar las dificultades técnicas que impiden que salte la chispa.

En los calentadores en los que la chispa salta gracias a la acción de una pila, lo primero que habrá que hacer será vigilar si la pila está bien colocada; lo segundo, cambiar la propia pila por una nueva. El calentador en este caso podrías ser automático, por lo que lo mejor sería intervenir en el termopar. En el caso de que se tratara de un aparato semi – automático, habría tal vez que proceder a desmontar una hélice muy pequeña que se encuentra al lado del compartimento de la pila, la cual se mueve y gira a través de la presión del agua que provoca el encendido; hay ocasiones en las que se cuelan granitos de arena o suciedades que acaban por obstruir el giro de esa hélice diminuto, por lo que resulta muy complicado que la chispa pueda saltar.

Como decíamos más arriba, la solución dependerá mucho del tipo de aparato del que se trate, así como de la marca a la que el propio calentador pertenezca. En función de las características de cada modelo podremos aplicar una serie de trucos o de medidas encaminadas a lograr una solución certera. No obstante, como no podía ser de otra forma, siempre nos queda la opción de solicitar la ayuda de fontaneros, de especialistas o de profesionales cualificados, los cuales sabrán dar con la tecla en un tiempo bastante rápido.