Blog

Si no sale agua caliente, deberías mirar si es cal

Si en el hogar no sale agua caliente, deberíamos contemplar diferentes causas del problema. Lo primero será llevar a cabo la comprobación de que sale poco o nada el agua caliente en toda la casa, es decir, en baños, en fregaderos, en duchas, en lavabos, en bidés y en otros grifos. Una vez corroborado que el problema afecta a toda la vivienda, tal vez la cal podría ser el origen del problema.

El caudal de agua fría puede seguir saliendo bien, no tiene nada que ver con que el agua caliente sufra contratiempos o salga en forma de un pequeño hilo o directamente no salga. Y es que hay zonas en las que el agua sale de los grifos con mucha cal, lo que puede ser un foco un tanto problemático; en estas situaciones, lo ideal es ir limpiando los filtros cada cierto tiempo, ya que de lo contrario llegaría el momento en que no saldría agua caliente.

No hay que obviar que el poder de la cal puede lograr incluso que los conductos del agua caliente queden obstruidos; hay veces en que de poco vale que el calentador, el termo o la caldera tengan pasadas todas las revisiones anuales, pues la cal es un enemigo silencioso. Quizá podamos percibir este contratiempo del hogar cuando se escuche un ruido extraño en la propia caldera al abrir el grifo del agua caliente.

En esta tesitura, lo mejor tal vez sería proceder a una descalcificación de la caldera, ya que no bastaría con esmerarse en limpiar y adecentar los filtros. Este proceso se basa en el vaciado de la caldera y en lograr que un líquido eficaz circule por el interior de la propia caldera, de manera que irá desincrustando poco a poco la cal acumulada.

Tenemos que tener muy presente que las labores de descalcificación son complejas y dificultosas, por lo que es difícil que sean afrontadas de manera eficiente por parte del propio usuario. Lo mejor será ponerse en contacto con un profesional que se encargue de completar estos trabajos algo engorrosos. La avería que se habría producido en la caldera tendría un coste aproximado de unos cien euros. El usuario podría afrontar las faenas de reparación él mismo si la caldera tuviera un filtro en la entrada obstruida de agua fría, pues sería algo más asequible de resolver.

Y es que, antes que nada, lo más importante es que sea certero el diagnóstico del problema de por qué no sale agua caliente. Una vez que estemos bien seguros de que la cal es la causante de los males y de que hayamos recibido el asesoramiento técnico más seguro, será cuando podremos empezar a fijar un plan para solucionar el panorama.

Podríamos empezar por una limpieza de tuberías, la cual no estará de más y ayudará en cualquier caso a desatascar los conductos. Hay multitud de empresas dedicadas en cuerpo y alma a completar con éxito los trabajos de extracciones y desatascos de tuberías, por lo que no será ningún problema encontrar ayuda profesional, cualificada y de calidad.

Que la cal se acumule en las tuberías con el paso de los años es algo muy normal, por lo que no debería de extrañarnos que las instalaciones menos nuevas puedan sufrir de estas averías. Otro método para lograr llevar a cabo las faenas de descalcificación sería usar una bomba especial con un producto específico para ir arrancando la cal; lo peor es que será una intervención algo costosa.

También es importante estar seguro al cien por cien de que el problema con la cal afecta a toda la instalación. Ojo, porque, si el problema de que no salga agua caliente afecta sólo a la ducha, podría tratarse de anomalías en los filtros del cartucho mono mando; también el propio mono mando podría encontrarse algo atascado, por lo que el problema con la cal estaría mucho más concentrado y sería mucho más fácil de resolver.

También sería conveniente revisar las válvulas de entrada de agua al cuarto de baño. Poner las miras en el estado en el que se encuentra la membrana del calentador no estaría de más. En cualquier caso, lo que es una realidad es que las tuberías más antiguas empiezan a presentar este tipo de obstrucciones asociadas a la cal. Inspeccionar también la llave de paso del agua caliente al baño sería interesante, ya que a veces puede estar sucia; los desincrustantes y las bombas de limpieza serían de una gran ayuda en este sentido.

De lo que no hay ninguna duda es de que se trataría de una adversidad que no hay que tomar a broma, ya la cal podría afectar a las tuberías, pero también al propio termo, que podría estar por dentro lleno de cal. Se trata de un problema global que requiere de soluciones integrales.

Se apaga mi calentador de gas butano ¿qué hago?

Si el calentador de gas butano se apaga cuando lleva unos minutos o unos breves instantes funcionando, interrumpiendo por ejemplo la ducha caliente en días de mucho frío, lo mejor es estar al loro y tratar de resolver el problema lo antes posible. Esa será la mejor manera de evitar que los quebraderos de cabeza crezcan.

Antes que nada, lo primero será comprobar que todo esté bien, cerciorarnos de que, en efecto, el gas está dado y abierto en la bombona; habrá que comprobar que las llaves están abiertas. Lo siguiente será volver a abrir el agua caliente para ver si el calentador arranca; una vez que vaya cogiendo temperatura veremos que se enciende sin problema.

Dentro de estas averiguaciones iniciales, no estaría mal acercarnos hasta la bañera de la casa para abrir sus grifos, ya que suele ser el punto más lejano al calentador y el que más caudal pide (abrir los grifos del lavabo es otra opción igualmente válida y respetable). Una vez abierta el agua, habrá que volver a esperar el tiempo que por lo general ha tardado el calentador en quedarse sin agua en las ocasiones anteriores.

Cuando comprobemos ya más tranquilos que de verdad el calentador se vuelve a apagar, será el momento de intervenir y de ir un poco más allá, siempre dentro de los límites que nuestros conocimientos técnicos nos permitan. Habrá que continuar desmontando el calentador de gas, para lo que habrá que quitar los mandos y más tardes las chapas; deberemos asegurarnos de que no hay ningún residuo en la salida de gases ni en los quemadores.

Una vez que hayamos visto que todo está normal y que no hay ninguna anomalía extraordinaria a simple vista, pasaremos a comprobar la sonda de temperatura de combustión, que se sitúa en la parte alta del calentador (si la salida de gases no están conducidos, esa cantidad de gases que se acumula en zona alta del calentador instan a esta sonda para que salte en caso de peligrosidad y de temperatura peligrosa, apagando el calentador automáticamente).

Llegados a este punto, y operando con mucha cautela y cuidado, lo que habría que hacer a continuación sería quitar esa sonda de temperatura y ponerla en la zona baja del calentador. Será entonces, una vez arrancada la sonda, cuando deberemos comprobar que, pasados unos diez minutos, el calentador no se apaga de ninguna de las maneras (esto será una gran noticia si se produce, ya que habremos dado con el origen de los fallos, que no será otro que la sonda que determina que hay una mala combustión en la zona superior).

El paso siguiente será conducir la salida de gases, para lo que habrá que recurrir a unos tubos de aluminio de unos ciento diez milímetros, a un codo, a un tramo horizontal y a terminal o final de conducto. Aquí la situación se vuelve más compleja, por lo deberemos maniobrar con pericia y calma. A la parte que irá en contacto con el propio calentador podemos darle una mano de silicona (se le pueden aplicar otro tipo de productos, pero con la silicona nos aseguramos de que no habrá ningún problema). Al codo no hará falta aplicarle ninguna capa de nada, ya que él mismo viene de fábrica con unas gomas que nos agilizan el trabajo.

Una vez que todo el conducto está bien colocado y que la salida de gases se ha reconducido con garantías, habrá que volver a colocar la sonda de temperatura. Después habrá que intentar que el calentador vuelva a funcionar con normalidad, para lo que lo encenderemos de nuevo como si nada hubiera pasado; abriremos los grifos de la bañera de nuevo para llevar a cabo la comprobación, para ver si todo lo que hemos hecho ha servido de verdad para algo, para ver si los pasos que hemos ido indicando en este post han sido realmente satisfactorios.

Si el calentador de gas butano se apaga, lo mejor que podemos hacer por tanto es seguir los pasos que hemos recomendado en las líneas de los párrafos de arriba. Será genial que, cumpliendo a rajatabla las indicaciones que hemos dado, el usuario al que la ducha de agua caliente se le interrumpía pase a disfrutar del calor y el confort sin cortes ni problemas.

Como no podía ser de otro modo, si el usuario percibe que no es capaz de seguir estas indicaciones, lo mejor será ponerse en contacto con los profesionales de los termos, calderas y calentadores; serán los expertos y fontaneros quienes sabrán resolver el problema con diligencia, aunque en este caso habrá que abonarles el pago por sus servicios. También es cierto que el problema podría residir en otro lado distinto a la sonde de temperatura, para lo que habría que conocer bien el modelo del calentador y su marca.